
Muzo Boyacá Colombia.
Villa de la Santísima Trinidad de los Muzos.
Exuberantes formaciones rocosas cubiertas de densos bosques tropicales de gran belleza paisajística, habitat ideal de la mariposa Morpho Cypris también conocida como la Mariposa Azul o Mariposa Española y de la Beta esmeraldífera del departamento de Boyacá. Pueblo enclavado sobre minas de Esmeraldas, piedra que pertenece al Grupo del
berilo. Etimológicamente: deriva del griego
smaragdos, que significa “piedra verde”. La coloración de la esmeralda es el verde: un verde
tan extraordinario y particular que es denominado
“verde esmeralda”. Turismo de aventura regido por normas especiales de respeto a la biodiversidad.
Historia de Muzo Boyacá
Los muzos
Territorio
Los datos que se tienen acerca de los primeros pobladores de Boyacá, provienen de los Muzoz. Los límites del territorio de éstos eran: al sur, río Negro, de por medio con clos panches -cuyos pueblos con sufijo “aima”, como Nocaima y Nimaima, indican donde termina la provincia de Muzo; al occidente, con el río Magdalena y con tierras de los panches de Mariquita; al norte con el área selvática del río Carare, en Santander, antiguo territorio de los nauras, también de origen caribe; y al oriente, con el de los muiscas del valle de Ubaté-Chiquinquirá y con el río Pacho.
Etapas de formación
Los muzos se caracterizaron por practicar la agricultura, la ebanistería, la talla de esmeraldas preciosas y el trabajo en cerámica. De esta manera se catalogaron como sociedades agro-alfareras.
Sociedad
Eran bélicos, corpulentos, membrudos y sanos, aunque no alcanzaban la vejez. La buena salud se les atribuía a que no comían mantenimientos pegajosos ni carne. Con ciertas prácticas convertían sus cabezas en chatas o llanas por adelante. Eran muy limpios y siempre construían sus viviendas en lugares donde hubiese fuentes o saltos de agua. La costumbre del baño frecuente cuando sudaban, les producía resfriados o cámaras con fuertes calenturas. Al principio de la Conquista se
detectó el fenómeno consistente en que los hombres y el ganado perdían el pelo y las uñas. Pero lo más alarmante era que muchas criaturas nacían cubiertas de copiosos y áspero bello o cerda, por lo cual las madres horrorizadas, y presas de la superstición, les quitaban la vida.
Los muzos se dividían socialmente en: los guerreros y personas destacadas, y los chingamanas o chingamas, que eran los parias o esclavos, especialmente indios extranjeros o tapacaes. Además existía una clase privilegiada y otra sin derechos. La primera alcanzaba esa distinción por sus hechos de guerra y su espíritu sanguinario: los más bárbaros eran acogidos como principales. Y no eran jefes de la totalidad de la población, sólo de la tribu o behetría.
No había un jefe único, sino jefecillos tribales. Su única forma de gobierno era ejercida por los más viejos y valientes, sin leyes ni preceptos obligatorios. La economía de los mozos era, por esencia, expansionista, para procurar nuevas fuentes de proteínas, caza y pesca, por ejemplo, a lo largo de los ríos. Sus creencias religiosas eran teogonía, es decir, contaban con pocos dioses: Are: dios creador de la humanidad; invocaban a Maquipa para curar enfermedades, al sol y a la luna.
Cultura material
Diferentes datos registran abundancia de plata, cobre, oro, hierro y esmeraldas en el territorio muzo. También había minas inexplotables de alumbre. Para la extracción de esmeraldas se utilizaban palos puntiagudos de madera que denominaban coas, para explorar, y con un golpe de agua almacenada en tambres en las partes altas, limpiaban las vetas y luego procedían a lavarlas para extraer la esmeralda para ser tallada junto con otras piedras preciosas.
En la artesanía textil producían sayales y telas de algodón y pita, que era abundante en la región. El oficio de hilar estaba a cargo de las cocojimas o prostitutas. Alcanzaron a procesar el cobre en forma rudimentaria. Con él elaboraron esmeriles y otros implementos, en tiempos del gobernador de la provincia Muzo Domingo de Erazo. También elaboraron cerámicas.
Historia conquista
Muzo, pueblo anterior a la conquista, habitado por los indios Muzos tribu muy belicosa, para quienes la guerra era su actividad preferida. Se dedicaban a la agricultura; la que realizaban una vez terminaban su guerras, la minería donde explotaban las minas de esmeralda en forma rudimentaria, las que eran utilizadas como objeto de adorno y trueque entre los clanes. Además de las anteriores actividades, se dedicaban al pillaje que era una forma de apropiarse de aquellos elementos que necesitaban, especialmente asaltaban a su vecinos los Muiscas. Para ser conquistados por los españoles, estos debieron afrontar una cuenta guerra de aproximadamente veinte (20) años, al término de los cuales los lograron subyugar.
Luis Lancheros fue el primer conquistador que entró a someterlos; confiado en su destreza militar pero sin conocer el territorio enemigo que lo esperaba hacia el año de 1.539: Diego de Martínez fue el segundo que fracaso en el año de 1.544. Melchor de Valdez fue el tercer personaje decidido a castigarlos en el año de 1.550. Le siguió Pedro de Ursúa, hombre hábil y valiente, quiso usar la persecución para someterlos, pero sus planes fallaron en 1.551. Finalmente Luis Lancheros con el auxilio de Juan de Rivera derrotó y subyugó a los Muzos en el año de 1.559.
Cuando Pedro de Ursúa hizo su primer viaje a la región de los Muzos en cumplimiento de una orden de la Real Audiencia, fundó en 1.551 una ciudad en aquella región llamada Tudela; en 1.552 los españoles al versen allí solos, sin víveres, sin armas amenazados cada día más para salvar sus vidas, dejaron al pueblo solo aprovechando la oscuridad de la noche, salieron hacia Santa Fé; al día siguiente los nativos bajaron y arrasaron la ciudad. Luis Lancheross en 1.559 sin haber dominado completamente a los indios Muzos, sitiándose enfermo de gravedad por un flechazo en el pecho, considerando que a un no había fundado una ciudad que sirviera de centro de actividad, reunió a sus oficiales y les expuso la idea, como no podía hacerlo personalmente, autorizó a Francisco Morcillo para que la fundase con la posibilidad de trasladarla de lugar.
Al recuperar de nuevo su salud ordeno a Morcillo que fuese a buscar víveres y un lugar propicio para trasladar allí a su Villa, que había bautizado con el nombre de “ VILLA DE LA SANTISIMA TRINIDAD”. Morcillo siguió el camino de Maripí ( Maripi) al oriente; llegó a las ruinas de Tudela y aquí espero a Lancheros; descansaron varios días para luego abandonarlas por no llenar las aspiraciones de Lancheros; llegando a una hondonada protegida por cuatro ( 4) colinas, a Lancheros le pareció sitio indicado por su buena ubicación cerca de las Minas de Esmeraldas, buena visibilidad, abundantes aguas, buenas tierras y excelente vegetación; fundo la “ VILLA DE LA SANTISIMA TRINIDAD DE LOS MUZOS” en el lugar donde hoy está. Su fecha de fundación ha sido muy discutida. Los cronistas no coincidieron en ella, pero considerando la fecha en que Lancheros empezó su recorrido y las dificultades sufridas, la fecha mas indicada es el 20 de febrero de 1.559, cumplidas las ceremonias acostumbradas se eligieron empleados: fueron los primeros alcaldes Alfonso Ramirez Gasco y Hernán Patiño García; regidores, Benito de Poveda, Antonio Castiblón de Nayla, Alonso de Salinas Francisco Pérez y Juan Alonso.
Lancheros repartió luego solares entre sus colaboradores y encomendó a los indios, es decir anotar que es el único cacerío fundado por españoles directamente en el Occidente Boyacense.
En el Nuevo Reino la evangelización fue simultánea con la conquista, muchos religiosos acompañaron a los conquistadores en sus expediciones. El día de la fundación de Muzo, el capellán Juan de Santamaría dijo la primera misa, comenzó la construcción del templo lo mismo que los conventos de Santo Domingo y San Francisco.
Fue nombrado párroco por el obispo Fray Juan de los Barrios, el párroco ejerció el curato y organizo la evangelización hasta que murió en 1566. Su cadáver fue enterrado en el templo parroquial de Muzo (Reseña histórica tomada de varios libros de consultas entre los que se encuentran “Muzo un pueblo extinguido del Profesor Trinidad Parra y la Primera Revista publicada del Colegio Departamental Mixto San Marcos)
Muzo fue en la antigüedad una villa grande según lo indican las ruinas que a un se encuentran. La tradición de algunos viejos conserva memoria de cinco iglesias y dos conventillos
El municipio de Muzo está ubicado en el Occidente del Departamento de Boyacá y cuenta con una extensión de 154 Km2., se encuentra a una distancia de 157 kilómetros de la Capital del Departamento, Tunja.
La Cabecera municipal se encuentra en el piso térmico templado cuya temperatura Oscila entre 18ºC. Y 24ºC. Su orografía es bastante accidentada, su clima sea cálido húmedo, con un promedio de 24ºC. Registra dos (2) periodos climáticos: 2 húmedos en los meses de abril a junio y octubre a diciembre y 12 periodos secos de enero a marzo y de julio a septiembre. La Altitud promedio de la región es de 815 m sobre el nivel del mar.
Producción de Esmeraldas en Muzo Boyacá Durante el Radicalismo Colombiano. Siglo XIX*
Germán Alberto Amaya Guío**
Resumen
La producción de esmeraldas en Muzo ha sido una importante actividad económica reconocida desde el período prehispánico hasta nuestros días; indudablemente ha sido una de las fuentes de riqueza captada por algunas distinguidas familias de la élite nacional, pero ha sido casi nulo y muy poco significativo el aporte que este sector económico (en un alto porcentaje de propiedad del departamento), ha hecho al desarrollo social de esta región del país. Por el contrario, desde los inicios la época republicana (S. XIX) Muzo se convirtió en fuente de corrupción administrativa e inseguridad con presencia de grupos armados generalmente al margen de la ley y protagonistas de innumerables desafueros.
Palabras Claves: Esmeraldas, Muzo, Boyacá, Periodo Republicano
Introducción
La zona esmeraldífera de Muzo está constituída por la cuenca del río minero e incluye los municipios de Buenavista, Coper, Maripí, Muzo, Pauna, la Victoria, Quipama, Tununguá, Borbur, Otanche y Briceño, que hoy integran la provincia de occidente del departamento de Boyacá; la producción de esmeraldas también impacta de manera directa a otros municipios como Puerto Boyacá, Chiquinquirá, Albania, Jesús Maria, La Belleza en Santander y Pacho, La Palma, Paime y Topaipí en Cundinamarca, por el alto nivel de conflicto socio político y económico que se ha generado entre otras cosas, con la producción de las esmeraldas.
En el siglo XIX, las minas de Muzo estaban comunicadas con Santa Fe de Bogotá por el camino a Zipaquirá, que se recorría en tres días a lomo de mula, usando las posadas que se encontraban en el camino. Las minas se encontraban a una hora y media de la población de Muzo transitando por malos caminos , también a lomo de mula1, Evidenciándose con estos hechos que se daba una relación mas frecuente y directa entre las minas de esmeraldas y la capital del nuevo Estado nacional; posiblemente con Tunja se dio de forma menos frecuente.
El documento que a continuación se presenta hace parte del trabajo de investigación titulado Producción de Esmeraldas en Muzo Boyacá. 1863 – 1946, impacto económico y
sociopolítico, que realizó el autor para optar al título de Ms. en Historia en la Universidad
Pedagógica y Tecnológica de Colombia, quien hace parte del grupo de investigación
Conflictos Sociales del Siglo XX de la misma universidad.
La minería de esmeraldas de Muzo en el departamento de Boyacá ha sido una actividad económica determinante de las relaciones sociales y culturales a nivel local y regional; sus mercados a nivel nacional e internacional, han permitido la integración y conformación de grupos sociales específicos ligados al interés de monopolizar la producción y comercialización de las valiosas gemas colombianas, como elemento que les permite detentar el poder económico y político regional.
Dentro de la gran problemática que ha caracterizado la explotación y comercialización de las esmeraldas de Boyacá, uno de los aspectos mas destacados durante el siglo XIX, es el proceso de adjudicación de contratos y concesiones por parte del Estado colombiano a las empresas privadas nacionales y extranjeras para la explotación de las minas de esmeraldas y su comercialización en los mercados internacionales; esta situación se ve claramente desde 1828 cuando el ministro de Hacienda otorgó en arriendo las Minas de Muzo a José Paris, quien fue general de la república y compañero de armas del libertador Simón Bolívar durante la guerra de independencia. A partir de ese contrato, nuestras esmeraldas se convirtieron en Instrumento para enriquecer fácilmente a inversionistas nacionales y extranjeros allegados al gobierno.
Durante la administración del radicalismo cuando el Estado Soberano de Boyacá asumió la administración directa de las minas de Muzo, se utilizaron los caminos prehispánicos y coloniales que comunicaban a Tunja con Chiquinquirá y Muzo, aun cuando eran difíciles de transitar, razón por la cual la nación condicionó la entrega de las minas de Muzo a las empresas que se comprometieran a invertir los recursos provenientes de la explotación de esmeraldas, en la construcción y adecuación de caminos y en la implementación y desarrollo de proyectos educativos para la región.
Con el proceso de independencia, según algunos historiadores como Javier Guerrero2, el territorio minero de Muzo fue adjudicado a los oficiales del ejército libertador como retribución por sus servicios prestados a la patria. Bajo la administración
de Bolívar, la explotación de las minas fue considerada como parte de las concesiones que
debía otorgar el Estado a los particulares, política que se mantuvo durante el radicalismo
liberal colombiano de mediados del siglo XIX, hasta 1870 cuando se creó la reserva
especial de Muzo en el Estado Soberano de Boyacá y se inició la renacionalización de las
minas en 1884.
Para el siglo XIX, Muzo que había sido durante el periodo colonial un importante
villa Hispánica, era apenas un cacerío de no más de 900 pobladores, con unas viejas ruinas
de la antigua iglesia invadida por malezas y por yerbas, “agujereado el techo, destrozados
los altares, sucia y desgreñada” como lo describió Ancízar3, muy diferente a la riqueza de
joyas y ornamentos que fueron saqueados por los colonos que forzados por la pobreza y la
miseria abandonaron el lugar, luego de que la explotación esmeraldífera hispana fuera
clausurada a finales del S. XVIII.
Teniendo en cuenta la importancia que empezaba a recobrar la minería de las esmeraldas de Muzo para la economía nacional, se solicitó un estudio para mejorar su explotación en los años 60´s del siglo XIX y se decidió invertir un presupuesto de mil quinientos pesos anuales4 para la construcción y adecuación de puentes, caminos y carreteras, y posteriormente el arreglo y adecuación de edificios públicos entre ellos la iglesia, estimulando de esta manera el interés de los particulares para la adjudicación contratos de explotación de esmeraldas en esta región de Muzo durante radicalismo.
Ver: historiayespacio.univalle.edu.co/TEXTOS/27/2704.PDF google


